LA HISTORIA
El BMW 326 es un automóvil de tamaño medio fabricado por BMW en Eisenach, Alemania, y es el modelo que mejor representa a la marca hacia 1938. Fue la primera berlina de cuatro puertas de la casa bávara y la pieza que sacó a BMW del terreno de los deportivos ligeros para llevarla al de los coches grandes y refinados.
Se presentó en el Salón del Automóvil de Berlín, en febrero de 1936, y salió a la venta ese mismo mayo. Su desarrollo mecánico corrió por cuenta de los ingenieros Fritz Fiedler y Alfred Böning, mientras que la elegante línea de la carrocería fue obra de Peter Szymanowski. Nació como un automóvil moderno y aspiracional, pensado para una clientela acomodada.
Bajo el capó llevaba un motor de seis cilindros en línea de 1.971 cc y válvulas a la cabeza, alimentado por dos carburadores Solex de 26 mm, que rendía 50 CV a 3.750 rpm. La caja era manual de cuatro marchas, con rueda libre en las inferiores y sincronizadores en las dos altas. Sobre un chasis de perfil cajón montaba suspensión trasera por barras de torsión y estrenaba los primeros frenos hidráulicos de un BMW, alcanzando 115 km/h.
La carrocería estrella era esa berlina de cuatro puertas, ofrecida también como cabriolet de dos y cuatro puertas. Se fabricaron 15.936 unidades hasta 1941, y su chasis sirvió de base al 320, 321, 327 y 335. De su estirpe nacieron, tras la guerra, los Bristol británicos.