LA HISTORIA
El BMW Isetta es un microcoche fabricado por BMW entre 1955 y 1962, célebre por haber rescatado a la marca bávara de la quiebra en plena posguerra. Es el ícono indiscutido del "bubble car": un huevo rodante de apenas tres metros que se abre por el frente, con toda la trompa abisagrada hacia afuera a modo de puerta única.
El diseño no nació en Múnich, sino en Italia. Los ingenieros Ermenegildo Preti y Pierluigi Raggi lo concibieron para Iso SpA, la empresa de Renzo Rivolta, y lo presentaron en Turín en 1953. El nombre "Isetta" es el diminutivo de "Iso", es decir, "pequeña Iso". BMW compró la licencia y el utillaje en 1954, buscando un producto barato que pudiera fabricar de inmediato para sobrevivir.
Su rasgo más ingenioso es esa puerta frontal: al abrirla, la columna de dirección se pliega hacia afuera para facilitar el ingreso. Bajo la carrocería late un motor monocilíndrico de motocicleta: 247 cc y 12 CV en el Isetta 250, y 298 cc con 13 CV en el posterior Isetta 300. La caja es manual de cuatro marchas con reversa, la tracción llega por cadena a un eje trasero de vía muy estrecha y la velocidad máxima ronda los 85 km/h. Mide apenas 2,29 metros y pesa unos 350 kg.
Frecuentemente pintado en dos tonos —como este ejemplar rojo y blanco—, el Isetta también se armó en Brighton, Inglaterra. Se fabricaron 161.728 unidades hasta mayo de 1962, y sus ganancias financiaron el renacer de BMW. Los alemanes lo apodaron con cariño "Knutschkugel", la bola de los besos.