LA HISTORIA
El Chevrolet Bel Air Station Wagon fue la variante familiar de la gama más lujosa de Chevrolet, fabricada en Estados Unidos por la división homónima de General Motors. Pertenece a la célebre estirpe de los "Tri-Five" —los Chevrolet de 1955, 1956 y 1957—, hoy objeto de culto entre coleccionistas.
El modelo de 1956 fue un rediseño de la carrocería nueva estrenada un año antes: el equipo de Harley Earl amplió la parrilla de lado a lado y afinó una silueta más larga y baja. La publicidad lo resumió con un eslogan, "The Hot One's Even Hotter", en pleno auge de las rancheras de posguerra.
Como ranchera, el Bel Air se ofrecía en la carrocería Beauville de cuatro puertas, con tercera fila para nueve ocupantes y amplio portón trasero. De terminación equivalente a la del sedán Bel Air, unía lujo y utilidad como pocas familiares; su hermana glamorosa era la Nomad, deportiva de dos puertas con techo hardtop.
Bajo el capó latía el seis en línea "Blue Flame" de 3.860 cc y 140 CV, o el V8 "Turbo-Fire" de 4.340 cc, que rendía entre 162 y más de 200 CV. Se combinaba con caja manual de tres marchas, overdrive opcional o la automática Powerglide, y frenos de tambor en las cuatro ruedas.
Chevrolet fabricó 699.053 Bel Air en 1956, pero la ranchera Beauville fue una rareza: apenas 13.268 salieron de fábrica, y esa escasez la ha convertido en una de las joyas más buscadas de la era Tri-Five.