LA HISTORIA
El Citroën C4 es un automóvil fabricado en Francia por Citroën, presentado en el Salón del Automóvil de París de 1928. Con él, André Citroën —pionero de la producción en serie en Europa— renovó su gama media y confirmó su ambición de fabricar coches modernos al alcance de muchos.
Sucesor del Type B14, el C4 llegó con una silueta más baja, amplia y confortable, abiertamente inspirada en los automóviles estadounidenses de aquellos años. Se presentó junto a su hermano mayor de seis cilindros, el C6, con el que compartía líneas y buena parte de la ingeniería.
Bajo el capó latía un motor de cuatro cilindros en línea con válvulas laterales de 1.628 cc, que entregaba unos 30 CV a 3.000 rpm y empujaba al coche por encima de los 90 km/h. Usaba caja manual de tres velocidades y propulsión trasera, servofreno Westinghouse sobre las cuatro ruedas y encendido eléctrico Delco-Remy de origen estadounidense. En 1931, la versión C4G agrandó el motor a 1.767 cc.
Entre sus muchas carrocerías —berlina, familiar, torpedo y camioneta— el coupé ocupaba el lugar más elegante: dos puertas, techo rebajado y una línea más deportiva, pensada para quien buscaba distinción sin renunciar a la robustez mecánica del modelo.
Se fabricaron unas 121.000 unidades hasta 1932, cuando la moderna Rosalie tomó el relevo. El C4 fue, en su tiempo, la prueba de que Citroën ya sabía combinar volumen industrial y refinamiento.