LA HISTORIA
El Fiat 1200 Cabriolet, conocido también como Fiat 1200 Spider, es un descapotable de dos plazas que Fiat fabricó con carrocería de Pininfarina entre 1959 y 1963. Fue la apuesta italiana por un roadster elegante y asequible, un pequeño gran turismo al alcance de la clase media.
Apareció en 1959 para reemplazar al envejecido 1200 Trasformabile, cuya línea había quedado anticuada frente a los deportivos de fines de los cincuenta. Fiat encargó el rediseño a Pininfarina, y el carrocero turinés entregó una silueta limpia que muchos describieron como un Ferrari 250 GT en miniatura, rematada con una característica toma de aire asimétrica en el capó.
Lo movía un motor de cuatro cilindros y 1.221 cc con válvulas a la cabeza que rendía 59 CV, unido a una caja manual de cuatro marchas. La tracción era trasera, con suspensión delantera independiente de resortes helicoidales, eje trasero rígido con ballestas y frenos de tambor. Medía unos 4,03 metros sobre 2.340 mm de batalla y rozaba los 140 km/h.
Como Spider, su gracia estaba en la capota de lona, un mecanismo bien resuelto que se plegaba con soltura. Las primeras unidades salieron sin deflectores en las puertas ni intermitentes en las aletas delanteras, detalles añadidos pocos meses después.
En 1963 cedió su lugar al 1500 Cabriolet; toda la familia alcanzó unas 34.211 unidades hasta 1966, de ellas cerca de 3.089 deportivas S con motores bicárbol OSCA. Modesto en potencia, sobrado en estilo, llevó el arte de Pininfarina a las calles cotidianas.