LA HISTORIA
El Ford de 1949, apodado "shoebox" ("caja de zapatos") por sus costados planos y su silueta de un solo volumen, fue el primer automóvil enteramente nuevo de la Ford Motor Company tras la Segunda Guerra Mundial. Presentado en junio de 1948, pasó a la historia como el coche que rescató financieramente a la empresa.
Su desarrollo no nació en la fábrica, sino en el estudio del diseñador independiente George Walker, con Dick Caleal, Bob Bourke, Holden Koto y Joe Oros. Buscaban desterrar la voluminosidad reinante: suprimieron los estribos y fundieron los guardabarros en un costado liso. Ford se adelantó seis meses a Chevrolet.
Bajo la chapa fue igual de rupturista: cambió los resortes transversales del Model T por suspensión delantera independiente y ballestas longitudinales atrás. Montaba el veterano motor "flathead", un seis de 3,7 litros y 95 CV, o el opcional V8 de 3,9 litros y 100 CV, con caja manual de tres marchas y frenos de tambor.
La gama incluyó cupé, convertible y familiar Country Squire, pero la carrocería emblemática fue el Tudor, la berlina de dos puertas: con asientos "anchos como un sofá", fue la más vendida y la imagen misma del shoebox.
Solo en 1949 se fabricaron 1.118.308 unidades, que dejaron a Ford 77 millones de dólares de utilidad; con 1950 y 1951, la familia superó los 2,5 millones antes de ceder su lugar al Ford de 1952. La publicidad lo había prometido con una frase célebre: "There's a Ford in your future".