LA HISTORIA
El Ford Model A es el automóvil con el que Ford Motor Company sucedió al legendario Model T, fabricado en Estados Unidos entre 1927 y 1931. Con casi 4,9 millones de unidades, devolvió a la marca a la vanguardia y demostró que Henry Ford todavía podía conquistar a las masas.
Tras dieciocho años del Model T, Ford detuvo sus líneas durante meses para reequiparlas por completo. El diseño quedó en manos de Edsel Ford, hijo de Henry, que dotó al coche de líneas elegantes inspiradas en el Lincoln, mucho más caro. Cuando se presentó en diciembre de 1927, la expectación fue tal que, según las crónicas de la época, unos diez millones de personas acudieron a verlo en sus primeros días.
Bajo el capó latía un motor de cuatro cilindros en línea de 3,3 litros (201 pulgadas cúbicas) y 40 CV, capaz de unos 105 km/h. A diferencia del Model T, estrenaba una caja de cambios convencional de tres marchas, frenos mecánicos en las cuatro ruedas, suspensión por ballestas transversales y parabrisas de vidrio de seguridad de serie.
Entre la media docena de carrocerías, el Roadster era la más ligera y económica: un descapotable de dos plazas con capota de lona, cortinas laterales y el codiciado asiento trasero abatible, el "rumble seat". Costaba apenas 385 dólares y se ganó el corazón de los más jóvenes.
En poco más de cuatro años se fabricaron más de 4,8 millones de Model A, antes de que el Ford V8 de 1932 tomara el relevo.