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Ford Model T Runabout negro (brass era)

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LA HISTORIA

El Ford Model T es el automóvil que puso al mundo sobre ruedas. Fabricado por Ford Motor Company en Estados Unidos entre 1908 y 1927, fue el primer coche verdaderamente accesible para las masas, gracias a la línea de montaje móvil que Henry Ford perfeccionó desde 1913. Dentro de la gama, el Runabout —biplaza, descubierto y ligero— era la versión más económica y popular.

Concebido por Henry Ford junto a un pequeño equipo, entre ellos Childe Harold Wills y József Galamb, el Model T apareció en octubre de 1908 con una filosofía revolucionaria: robusto, simple y barato de reparar. Los ejemplares de la llamada "brass era" (1909–1916) se distinguen por su radiador y faroles de latón pulido. Aunque los primeros salieron en gris, rojo o verde, desde 1914 Ford los pintó solo de negro para acelerar el secado del esmalte.

Bajo el capó latía un motor de cuatro cilindros en línea de 2,9 litros (177 pulgadas cúbicas) y unos 20 CV, capaz de rondar los 65 a 70 km/h. Su caja planetaria de dos marchas se gobernaba con tres pedales, sin embrague convencional. Sobre un chasis de 2,54 metros de batalla, el Runabout ofrecía dos plazas, capota plegable de lona y una cubierta trasera abombada —el "turtle deck"— que hacía las veces de maletero sobre las ruedas traseras.

Simple, casi indestructible y omnipresente, el Model T se ganó apodos cariñosos como "Tin Lizzie". Se fabricaron más de 15 millones de unidades antes de que el Ford Model A lo relevara en 1927, un récord que ningún otro modelo superaría durante casi medio siglo. Henry Ford lo resumió con una promesa famosa: el cliente podía tenerlo "de cualquier color, siempre que fuera negro".

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