LA HISTORIA
El Ford Modelo T es el automóvil que puso al mundo sobre ruedas. Lo fabricó la Ford Motor Company en Estados Unidos entre 1908 y 1927, y fue el primer coche masivo: barato, robusto y al alcance de cualquier bolsillo. Su fama no viene del lujo, sino de haber democratizado el automóvil.
Diseñado por un equipo encabezado por Joseph A. Galamb —con Childe Harold Wills y Eugene Farkas— bajo la visión de Henry Ford, apareció en 1908, cuando el auto era un juguete de ricos. En 1913 Ford estrenó la cadena de montaje móvil, que redujo el ensamblaje a apenas 93 minutos y desplomó los precios.
Bajo el capó llevaba un motor de cuatro cilindros en línea y válvulas laterales, de 2.896 cc y unos 20 CV, que rozaba los 68 km/h. Su caja era una insólita transmisión epicicloidal de dos marchas y reversa, gobernada con los pies. Se ofreció en varias carrocerías: Touring, Runabout, Coupé y las berlinas Tudor y Fordor.
El ejemplar de 1925 pertenece a los años finales del modelo. Las fábricas producían cerca de 10.000 autos diarios y el precio había caído a unos 260 dólares. Ese año llegaron los neumáticos balón y nació la primera pickup de fábrica de Ford, mientras se despedía el "cualquier color, siempre que sea negro".
Más de 15 millones de unidades salieron de las líneas antes de que el Modelo A lo reemplazara en 1927. Apodado "Tin Lizzie", el Modelo T no solo vendió autos: inventó la clase media motorizada.