LA HISTORIA
El Mercedes-Benz 190 es un automóvil fabricado por Mercedes-Benz en Stuttgart, Alemania, presentado en marzo de 1956 como el peldaño más alto de la familia de cuatro cilindros conocida como "Ponton". Berlina sobria y magníficamente construida, ofrecía a la clase media acomodada la puerta de entrada a la estrella de tres puntas.
El apodo "Ponton" alude a un pontón: por primera vez Mercedes fundía guardabarros, estribos y carrocería en un único volumen liso, dejando atrás las aletas salientes de la preguerra. El estilo, del equipo de Karl Wilfert, había debutado en el 180 de 1953; el 190 llegó tres años después para situarse por encima de aquel y por debajo de los seis cilindros de la casa.
Bajo el capó latía un cuatro cilindros de 1.897 cc, el M121 heredado del deportivo 190 SL pero domesticado con menor compresión, un árbol de levas más suave y un solo carburador; rendía 75 CV. La transmisión era una caja manual de cuatro marchas sincronizada, con palanca en la columna. Montaba suspensión delantera independiente de doble horquilla, eje trasero oscilante y frenos de tambor hidráulicos.
Como berlina de cuatro puertas y 2,65 m de batalla, el 190 se ganó fama de indestructible: sirvió como taxi, coche de médicos y vehículo oficial por toda Europa, símbolo discreto de prosperidad en la Alemania del "milagro económico".
En 1959 evolucionó al 190b, con 80 CV y detalles renovados, antes de ceder el paso al "Heckflosse" en 1961. Entre ambas series se fabricaron 89.808 unidades, prueba de que la solidez también podía ser elegante.