LA HISTORIA
El Oakland All-American Six es un automóvil fabricado por Oakland, una de las divisiones de General Motors en Estados Unidos. Su apodo —el "Seis Todo-Americano"— resumía la ambición de la marca: ofrecer elegancia y un motor de seis cilindros en línea a un precio al alcance de la clase media.
Oakland nació en 1907 de la mano de Edward Murphy, en la ciudad de Pontiac, Michigan, y pasó a control de General Motors hacia 1909. El All-American Six apareció en 1928 para rejuvenecer la gama, con carrocerías de la Fisher Body y hasta ocho estilos distintos: desde sobrios sedanes hasta coupés, roadsters deportivos y un vistoso cabriolé convertible.
Bajo el capó latía un motor de seis cilindros en línea de 212 pulgadas cúbicas, cerca de 3,5 litros, con 86 milímetros de diámetro y 109 de carrera. Rendía unos 68 caballos a 3.000 revoluciones, que llegaban a las ruedas traseras a través de una caja de tres velocidades. Todo descansaba sobre un chasis de 2,97 metros entre ejes, calzado con ruedas de rayos de madera.
El año 1929 fue el último del All-American Six: salieron de fábrica 50.693 unidades antes de que Oakland abandonara el seis cilindros y apostara por un moderno V8. Aquel giro selló su suerte, pues en 1931 General Motors jubiló el nombre Oakland y cedió su fábrica —y su motor— a la marca hermana que terminó por reemplazarlo: Pontiac.